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domingo, 26 de febrero de 2012

TRAGEDIA AÉREA MONTSENY 03- 07-1970 (Comet 4 de la compañía Dan Air).



                                      
                                            
Cuando en un lugar ha ocurrido algún hecho trágico queda impregnado con el sufrimiento que se vivió en su día y como si de una película se tratara. Se repiten incansablemente estas escenas cargando este lugar de misterio. Varios testigos aseguran haber visto "sombras perdidas" junto a los restos de un avión siniestrado en el Montseny.






                                                                                   
                                                                                        
“Ningún superviviente puede contar la verdad de lo que sucedió en el aire”. Con esta frase sentenciaba La Vanguardia la tragedia aérea que se vivió en el Montseny el 3 de julio de 1970. Un vuelo charter con 112 personas a bordo se había estrellado en la montaña y nadie salió con vida.

                                       

lf_montseny_020710El aparato, un avión Comet 4 de la compañía británica Dan Air, especialista en vuelos charter había desaparecido cerca de Barcelona. Así lo anunciaba la primera página del diario del sábado 4 de julio. Había salido de Manchester a las cinco de la tarde y debía llegar a el Prat a las siete pero nunca aterrizó. Al cierre de esa edición las informaciones sobre qué habia sucedido con los 105 turistas y los 7 tripulantes eran confusas.


                                                                                                        
Pero el misterio se desvaneció al día siguiente. Tres hermanos de la loaclidad de Vilaladrau habían informado del lugar del siniestro. Se encontraron las migajas del Comet 4 y los restos humanos de todo el pasaje entre la vegetación del Montseny: cuerpos destrozados colgando de los árboles, otros con el cinturón de seguridad puesto…. La identificación iba a ser muy difícil. Solo había que mirar el estado en que había quedado el aparato (las imágenes fueron portada de La Vanguardia) para hacerse una idea del terrible siniestro.
                                                                           
                                                                                  
Duelo británico, entierro español
Las víctimas, británicas, venían de vacaciones a España y en un principio sus cuerpos debían ser repatriados al Reino Unido. Las condolencias no se hicieron esperar: el ministro español de Asuntos Exteriores, la reina británica.
Finalmente, los cuerpos de los 112 fallecidos fueron enterrados en el cementerio de Arbúcies en una cermonia en la que estuvieron presentes las banderas inglesa y española. Ambos paises analizaban la caja negra, que fue trasladada a Londres. La investigación quedaba bajo secreto de sumario.
Pero las vacaciones y vidas de las 112 personas que aquel 3 de julio sobrevolaban Barcelona se quedaron para siempre en el Montseny.




  
LOS HECHOS:
El 3 de julio de 1970 los medios de comunicación anuncian la desaparición de un Comet 4 de la compañía Dan Air, con 112 personas a bordo. El avión había despegado del aeropuerto de Manchester con destino Barcelona a las 16,08 y se esperaba su llegada a las 18,30.
A las 18,02 el piloto informó que sobrevolaba Sabadell, cuando en realidad se encontraba a 52 km de este punto. Pero una terrible casualidad hizo que en el control aéreo de Barcelona se observara un eco en la pantalla de radar, sobre Sabadell, que coincidía con los datos dados por el piloto del Comet.
Según esto, el controlador informó al comandante que tenia el aparato en la pantalla de radar y le dio instrucciones para descender a 2800 pies (menos de 1000 m.) y hacer su aproximación al aeropuerto.

                                                                             
Todos estos datos quedaron registrados en la caja negra del avión, las grabaciones de la conversación mantenida entre el piloto y control aéreo cesan a las 18,05, cuando se pide la altura del aparato y el comandante responde: “pasamos 4000 pies en descenso”.

Puesto que la visibilidad era nula,algo muy frecuente en esta zona debido a la espesa niebla,y el piloto descendia dispuesto al aterrizaje,el impacto con la montaña fue terrible seguido de una explosión que prácticamente desintegró el aparato y a sus ocupantes.

La búsqueda del avión se inició según los últimos datos de su situación: Sabadell, Terrassa, Manresa… pero esta zona estaba demasiado poblada y nadie había dado aviso, entonces se busco por el mar, por la zona del Maresme, pero el avión había desaparecido sin dejar rastro.
Los medios de comunicación se hacen eco de la noticia con este titular: “Un avión ingles, con 112 personas a bordo, desaparece cerca de Barcelona”


Tres hermanos de Viladrau fueron los que dieron la localización del avión siniestrado tras enterarse por la radio y la prensa de la desaparición del Comet. Habían visto pasar el aparato a escasa altura, como a unos trescientos metros y comentaron que si no tomaba mayor altura no podría pasar el Montseny, sin embargo no oyeron explosión alguna y no le dieron mayor importancia hasta que se enteraron de la noticia al día siguiente y lo comunicaron inmediatamente a la guardia civil.
DESVELANDO MISTERIOS:                                    
Lo primero que nos atrae de esta historia es aquel misterioso punto en el radar, que situaba al avión por encima de Sabadell, una situación que el piloto había confirmado. Pero ¿Dónde estaba el avión? y, si no eran ellos ¿Qué era el eco registrado en el radar?



Intentamos profundizar un poco en este hecho, vale que en aquella época no existía un sistema de GPS que marcara la situación exacta del avión en la pantalla del radar, y control aéreo debían fiarse de las coordenadas dadas por el piloto. Vale también que el piloto equivocara el rumbo, pero ¿Por qué razón no se investigó aquel punto que coincidía fatalmente con el rumbo dado por el piloto?  



Barajamos la hipótesis de OVNI, dado que era algo que volaba y no fue identificado, y buscando datos referentes a estas fechas sobre avistamientos en la zona encontramos la siguiente afirmación: “cabe comentar que el citado avión que se estrello el 3 de julio del 1970 en el Montseny, fue uno de los casos “raros” (ufo) que el gobierno militar a tratado siempre de esconder o no aclarar. Hay datos que no dejan claro lo que allí pasó o el interés de los militares por ese vuelo y lo que buscaban.”

                                                                               
Tras leer esto nos damos cuenta de que en verdad el despliegue militar y todas las personalidades políticas que se personaron en el lugar del accidente, tanto españolas como inglesas fue muy importante: el general  jefe del Sector Aéreo de Cataluña, gobernadores civil y militar de Gerona, presidente de la Diputación de Barcelona y primeras autoridades de Arbucies, miembros del Consulado inglés en la Ciudad Condal y personal del Sector Aéreo de Cataluña, un alto cargo de la compañía Dan-Air y el patólogo de la RAF. También llegaron dos expertos del Ministerio de Comercio británico y un delegado de la compañía BEA.


Quizá buscaban algo en concreto, alguna prueba que nos podría desvelar qué fue lo que pasó entre las 19.05, hora en que se tuvo el ultimo contacto con el avión, y las 19.40, hora que marcaba un reloj encontrado entre los restos del aparato siniestrado.

                                                                               
Tenemos en cuenta también que el Montseny es un lugar “caliente” en lo que se refiere a avistamientos OVNI y también lo es el área comprendida entre Sabadell, Terrassa y Manresa, área por donde se buscó el avión en un primer momento, tras darse aquel misterioso eco en el radar. No hay constancia de avistamientos ni por el Montseny ni por Sabadell en esa época, pero, si recuerdan el caso de los suicidas de Terrassa, una de sus cartas póstumas sitúan un supuesto contacto extraterrestre en este mismo año




LA INVESTIGACIÓN:
Cuando empezamos a leer sobre este caso nos atrajo la cantidad de errores que encontrábamos a cada paso, era como ir montando un puzzle en el que ninguna pieza encajaba, y cuando parecía que una encontraba su lugar, otra venia a desencajarlo todo. Pero hace cosa de un año Xavier Godoy localiza a un testigo de excepción.
Necesitábamos la pieza que nos haría localizar el lugar real de los hechos y esta llego de mano de J.O.F, amante de la aeronáutica y la astronomía que nos explica que él ha encontrado restos del avión, junto con objetos personales de las victimas, después de todos estos años, precisamente porque las coordenadas publicadas en la Vanguardia y en los informes de la época son falsas, y el había conseguido las coordenadas exactas.


Con las coordenadas reales en mano ya podíamos investigar en el lugar de los hechos y nos adentramos en el misterio.
Xavier Godoy, Jordi Bosch y yo, Mª José Pérez, nos dirigimos hacia el Montseny con idea de localizar el lugar y hacer una inspección preliminar, así como conseguir algún testigo que nos pudiera dar algún dato más.
Dejamos el pueblo atrás, ansiosos por llegar al lugar del accidente, y enfilamos los más de 20 km. de curvas que nos separaban del lugar exacto. Conforme subíamos la temperatura iba descendiendo y el cielo se iba tapando con nubes que amenazaban lluvia. Suerte que por allí no hay mucho tráfico, más bien ninguno, porque detrás de una de las curvas nos encontramos con un rebaño de cabras que campaban a sus anchas por toda la carretera y su correspondiente pastor. Sabiendo que nos encontrábamos cerca, decidimos aprovechar el encuentro y, con la excusa de preguntarle por el lugar, para sacarle algo más.



El pastor nos dijo que efectivamente estábamos bastante cerca ya, que tuviéramos cuidado, que esta montaña era bastante traicionera y que la niebla caía cuando menos te lo esperas y la carretera es peligrosa. “Suelen verse a veces coches extranjeros por el lugar, como el avión era inglés pues la familia de las victimas viene a visitarlo y también curiosos, pero este sitio está maldito” ¿Maldito? Nuestros ojos se abrieron de par en par. ¿Qué quiere decir con “maldito”?  “Es un sitio extraño, yo no suelo pasar mucho por allí, porque hace como un par de años… no se, fue algo que no me gustó, había también niebla, y vi como unas sombras, como si hubiera gente allí, yo pensé que serian turistas o curiosos, pero al acercarme no vi a nadie”


Podrían haber sido imaginaciones o un engaño visual debido a la niebla, pensamos, pero el pastor pareció adivinar nuestras dudas y, como respondiendo, continuó : “Yo pensé que me lo había imaginado, pero lo comente con otras personas en el pueblo y por lo que parece hay quien ha oído el ruido de un avión acercándose, un avión que nunca se deja ver, que parece no llegar nunca y hay mas gente que ha visto allí sombras y se oyen voces, crean lo que quieran pero yo se que vi algo”

Nuestra excitación iba en aumento, ahora no solo queríamos llegar al bosque, también queríamos regresar al pueblo, queríamos hablar con más personas, queríamos saber sus experiencias y sobretodo queríamos experimentar nosotros mismos.
Por fin llegamos al lugar, dejamos el coche en una pequeña explanada a la entrada del camino, un camino que fue hecho a toda prisa aquel día en que tuvieron que abrirse paso para rescatar los cuerpos. El frio se hacia notar, nuestros termómetros marcaban tan solo 13 grados, casi 10 menos que cuando empezábamos a subir, y también empezaba a llover, pero esto no nos hizo desistir, sólo nos quedaban unos metros.


El bosque se hacia cada vez más cerrado, cosa que agradecíamos porque no íbamos preparados y los arboles nos guarecían de la lluvia que cada vez se hacia más intensa. Empezaba a tronar y, delante de nosotros, una espesa niebla nos velaba la vista. En un momento dado, miramos hacia atrás pensando en volver, pero habíamos llegado hasta allí y seguimos adelante. A nuestro paso se hacia cada vez más visible la tragedia: troncos quemados, rotos, arrancados de cuajo, y el suelo completamente negro, carbonizado, aun después de 40 años aquello seguía marcado con las huellas del horror.


No tardamos en encontrar pequeños restos del avión y algunos efectos personales de los ocupantes, corroídos por los años, pero manteniendo todavía vivo el recuerdo de lo ocurrido. Un zapato de mujer, un tubo de crema solar, la correa de un bolso, restos del fuselaje… Tras sacar algunas fotografías los depositamos a los pies del monumento que, en recuerdo a las victimas se levantó allí mismo, ya que las personas que visitan este lugar van dejando allí lo que encuentran como símbolo de homenaje y respeto.


No podíamos hacer mucho más ese día ya que las condiciones meteorológicas nos impedían hacer ningún tipo de prueba, pero no teníamos prisa, primero teníamos que comprobar algunos datos que nos habían dado otros testigos, como por ejemplo algo que nos parecía una leyenda urbana: la mano enguantada del piloto aferrada a las palancas de mando del avión.
Este dato nos llegó de J.S.F, funcionario de la Generalitat de Catalunya, hijo de una de las personas destinadas a las labores de rescate y búsqueda de cadáveres.




“Yo recuerdo aquella noche la llegada de mi padre con el uniforme ennegrecido y con un olor nauseabundo que, aún a pesar del tiempo transcurrido, recuerdo perfectamente… cierro los ojos y me viene la escena y el olor, nunca se me podrá olvidar”
Nos relata como su padre vio con horror aquella mano aferrada a los mandos con fuerza, como queriendo, en un último esfuerzo, hacer subir el avión. Era algo estremecedor.


                                                                            
 Pero no tuvimos la seguridad de que este dato fuera cierto hasta que pudimos hablar con Joaquim Ricarte, la persona que encontró esta mano y que dio aviso para que la recogieran.

                              

Nos adentramos en el bosque y, algo más adelante volvimos a encontrarnos con la niebla que ya nos pareció algo perpetuo de aquel lugar. Nos dispusimos a realizar algún barrido fotográfico y mediciones de temperatura, así como una tanda de preguntas para ver si obteníamos alguna incursión psicofónica. Nos establecimos al lado del monumento ya que, a parte del camino, el resto está todo en pendiente y es complicado trabajar asi.



En la primera tanda de grabaciones no se escucho nada anormal, pero se nos ocurrió meter una de las grabadoras en una caja y mientras Xavier Godoy y Jordi Bosch buscaban el lugar idóneo para colocarla, pude comprobar en los termómetros una bajada de temperatura que no me pareció normal. A pesar de estar en un lugar en que la temperatura iba descendiendo conforme avanzaba la niebla y caía la tarde, no me pareció lógico que pasáramos de 22ºC a 18ºC en cuestión de un momento, aunque en ese instante no dije nada ya que ellos estaban ocupados, pero lo más raro fue que cuando lograron colocar la caja con la grabadora en la cruz del monumento y regresaron a mi lado, la temperatura volvió a subir a los 22ºC anteriores. 


¿Tal vez algún fallo momentáneo del termómetro? pudiera ser. Empezaba a llover un poco así que recogimos y regresamos, pero una sorpresa nos esperaba al analizar las grabaciones. En la grabadora que habíamos colocado en la caja escuchamos nuestras voces algo lejanas, mientras Xavi y Jordi buscan un lugar adecuado donde colocar la caja una voz, mucho más potente que las nuestras, parece decir en ingles: “OK SET” (OK PREPARADO, LISTO).


 


No obtuvimos más grabaciones ni tampoco fotografías que nos hicieran pensar que pudiera haber algo paranormal en el lugar. Pero si que es verdad que nos sentimos observados y acompañados en todo momento, que aquel lugar da la sensación de estar cargado de algún tipo de energía o, pudiera ser sólo sugestión.

 

Pero estamos seguros de que si alguien pasa por este bosque notará lo mismo que nosotros notamos. Un silencio tan profundo que hasta se puede escuchar y una tristeza impregnada en el ambiente, en esa niebla perpetua que le confiere ese carácter fantasmagórico, mágico y algo siniestro.

                                                                                    
Seguiremos buscando pruebas, no hemos terminado con este lugar, y en todo el Montseny queda mucho por investigar. Pero para nosotros esta claro que las personas que viajaban en ese avión no se dieron cuenta de que ese día habían terminado su viaje, y sus almas siguen esperando esas vacaciones en la playa que nunca llegarán.



  CEMENTERIO DE ARBUCIES DONDE SE ECUENTRAN DEPOSITADOS LOS 112  CUERPOS EN LA FOSA COMÚN



En días posteriores visitamos el cementerio de Arbucies y la fosa común donde reposan los restos de 113 personas, aunque en la lápida solo constan los nombres de 112. Nos familiarizamos con la zona, con aquellas montañas tan llenas de misterio, con su microclima y con su eterna niebla.  Con todos los datos que habíamos ido recopilando sobre el lugar y con el tiempo más estable, nos dispusimos a llevar una investigación in situ, y elegimos para ello el día del 41 aniversario de los hechos: 3 de julio de 2011.
 
 
                                                                             

Enric Casals, corresponsal de la Vanguardia, una de las primeras personas que llegó al lugar de los hechos y que estuvo en todo momento junto a las autoridades y miembros de rescate nos relata lo siguiente:


  

“Los metían en bolsas de plástico transparentes, los contabilizaron por cabezas y los metieron en el camión que recogía la basura. Los descargaron en el cementerio y allí cavaron una fosa y unos hombres con bata blanca, que dijeron que eran los forenses, sobre una mesa de estas del cementerio, fueron abriendo las bolsas y tantas cabezas, tantos huesos y salen 113, pero resulta que en la lista solo constan 112 nombres.”
Le pregunté si no hicieron otro recuento para cerciorarse de que no estaban equivocados y me dijo que no, que tal como iban contando los volvían a meter en los sacos y rápidamente los echaron en la fosa.
“Hicieron una investigación a ver si por algún pueblo de los alrededores alguien había denunciado alguna desaparición, pero nadie lo denuncio, dijeron que a lo mejor era un bebé que fuera en la falda de su madre pero se supo que, efectivamente, había uno y sí que estaba contabilizado, así que de esta cabeza de más nunca se supo nada”
Enric no sabía exactamente quienes eran estas personas de bata blanca, suponemos que, según la lista que tenemos debería de ser el patólogo de la RAF, doctor Kennet Mason y sus ayudantes. Pero nos parece algo totalmente extraño que se dieran tanta prisa por enterrar estos cuerpos sin cerciorarse si había personas de más, a no ser que tuvieran algo que esconder, tal como apuntaban al decir “que el gobierno militar a tratado siempre de esconder o no aclarar”.


Otro error que parece intencionado, o al menos gracias a ello se ha preservado el lugar libre de curiosos durante cuarenta años, fue la localización del lugar. El croquis que publicaron en la Vanguardia es totalmente erróneo, quizá podemos pensar que en esa época no había tanto control con las noticias, pero el día del 40 aniversario del suceso se publico en la Vanguardia la noticia, recordando los hechos con fotos de otro accidente aéreo que también había ocurrido en el Montseny, en el año 1959.
Parece que quieran alejarnos del lugar

 Joaquim Ricarte es un experimentado escalador y gran aficionado a la fotografía de montaña que ese día subió al Montseny con la idea de sacar unas bonitas vistas del Pirineo desde allí.
Pero al ir subiendo, la espesa niebla hizo que también se nublaran sus expectativas. Sin embargo, las fotografías que sacó ese día han hecho historia.
                                                                             

Según nos cuenta Ricarte, aquella mañana temprano se encontraba el lugar repleto de soldados, policía, guardia civil…  No se podía pasar, pero entonces llegó un alto mando del Ejercito del Aire y todos le saludaron. La casualidad hizo que ese día fuera vestido con pantalón y camisa azul, igual al azul del ejercito, por lo que la guardia civil pensó que iba con el que había llegado en calidad de fotógrafo, y este a su vez supuso que era algún periodista que había acudido para fotografiar su llegada. Nadie le pidió credenciales y pudo campar a sus anchas por el lugar de los hechos, obteniendo imágenes que hasta el día de hoy han sido inéditas y rescatando de ese lugar un triste recuerdo: una pequeña agenda personal de una de las victimas, una joven enfermera que, según escribió, ese día comenzaba sus vacaciones en Barcelona, ya tenia preparada la crema para el sol y el traje de baño. Iban a ser unas vacaciones inolvidables.

                                                                     

                                                                                    


Jordi Bosch -Mª José Pérez- Xavier Godoy-                                                    

http://www.cuatro.com/cuarto-milenio/programas/Cabeza-Cuarto-Milenio_3_1570073056.html                                                   

http://www.tv3.cat/videos/3001110


                           Nuestra investigación fué publicada en la revista Año/Cero



                                         Enrique de Vicente, director de la revista 'Año Cero'


3 comentarios:

  1. Buen trabajo compañero te felicito con las letras grandes mayusculas

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  2. Un reportaje hecho de las mejores manos...enhorabuena Jordi...impresionante version rescatada del tiempo....un abrazo

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  3. Hola buen dia Jordi soy Juan 1º felicitarte por el reporteje es impresionante.Yo hace tiempo que estoy intentando llegar al lugar donde esta la piedra en recuerdo a las victimas del accidente aereo del 1970 pero no la he encontrado ya que hay varias coordenadas en diferente paginas y hay variaciones te pediria si eres tan amable que me pasaras las coordenasa exatas ddonde esta ubicada la piedras en recuerdo a las victimas muchas gracias.mi correo juapilea@gmail.com

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